Ir a…

Siempre al margen de la noticia

viernes, abril 20, 2018

[Juego de mesa] Leyendas de Andor: La última esperanza


Leyendas de Andor es una trilogía de juegos de mesa que es España viene de la mano de Devir y, en la reseña de hoy, vamos a hablar de la tercera parte de dicha trilogía, la aventura final conocida como Leyendas de Andor: La última esperanza.

En Leyendas de Andor cada uno de los jugadores tomaremos el control de uno de los aventureros (a elegir entre enano, arquero, mago o guerrero) e iremos superando, de manera colaborativa, pruebas y aventuras a cual más complicada. Durante el primer juego, titulado tal cual “Leyendas de Andor”, vivimos las primeras cinco aventuras, en la siguiente expansión tuvimos las siguientes cinco aventuras y, en esta última caja, viviremos el final de la saga con nada menos que siete nuevas aventuras.

A modo de ficha, y antes de pasar a comentar el juego, decir que Leyendas de Andor: La última esperanza, es una expansión autojugable, es decir, no hace falta tener las dos anteriores entregas para jugar pero molará mucho más la experiencia si has ido recorriendo toda la aventura previa. Es un juego cooperativo de 2 a 4 jugadores creado e ilustrado por Michael Menzel, es de la editorial Devir y la duración aproximada es de una hora u hora y media.

El juego

Los héroes, sus dados y sus fichas.

Como en las anteriores entregas de Leyendas de Andor, en La última esperanza nos encontramos ante unos retos bastante difíciles en los que hay que realizar a la perfección cada jugada, cada acción cuenta y hacer algo de más puede ser la diferencia entre el éxito o el fracaso en el objetivo de la misión. Para quien no haya jugado a sus anteriores entregas hay que decir que el juego viene marcado por un narrador que va avanzando espacios de tiempo y a su vez disparando las cartas de leyenda que son las que nos dicen qué hay que ir haciendo, pero ya hablaremos de mecánicas más adelante.

No te preocupes porque si no has jugado nunca no te será difícil de aprender ya que la primera aventura esta hecha para ir aprendiendo las mecánicas del juego, para ir familiarizándote con los conceptos, los tokens, los personajes y sus habilidades especiales, el sistema de combate, etc… pero no por ello es una aventura fácil, ya te gustaría.

Estamos ante un juego con un montón de material, me encanta ver la caja llena de tokens y componentes a rebosar, una caja en la que el aire tiene poco espacio. También me encantan sus tableros, sí, tableros porque, como viene siendo habitual en la saga, hay uno por cada cara del mismo para poder jugar las diferentes aventuras. Y también hay que destacar las ilustraciones que pueden encontrarse en el resto de componentes y la caja, ya que, estando ante un juego en el que la narración es importante, estas cosas se agradecen para que la experiencia sea más inmersiva aún.

Mecánicas y demás

Como he dicho antes en cada aventura vamos a tener un número de rondas para hacer nuestras acciones y completar, o no, la misión, éstas vienen marcadas por un narrador (que es un meeple grande blanco) que irá avanzando por el marcador de leyenda y a su vez irá activando las cartas de leyenda. Éstas cartas traen un texto, como si fuera el máster de un juego de rol, y nos darán indicaciones o tareas a realizar. Durante cada ronda tendremos hasta siete horas “gratis” y tres horas extras que nos costarán voluntad para realizar nuestras acciones, pero, como iremos aprendiendo, son muy útiles porque siempre iremos justo de tiempo.

El campamento está asediado ¿y nuestros héroes? ¡Si están al fondo solos! Vaya héroes…

Entre las acciones que podemos realizar tenemos mover o atacar, así cada movimiento nos costará una hora y cada ronda de combate otra hora. Con cada hora tendremos que mover nuestra ficha en el contador de día para saber cuántas nos quedan disponibles. Con tan limitado número de horas hay que pensar mucho las estrategias, hablar entre todos a ver quién encuentra la mejor opción y compenetrarse al máximo, nadie puede fallar en sus acciones, el juego es como un rompecabezas con tortas. Así pues, tras ir haciendo nuestros movimientos y/o combates, y, dando por finalizados nuestros días, comenzará el juego a jugar sólo, es una parte importante porque aquí no hay un máster o un señor del mal, todos jugamos contra “la máquina”, se disparará un evento, se moverán los enemigos, se repondrán los manantiales o las cuevas, tendremos que consumir comida o pagar sus consecuencias y, por último, moveremos al narrador.

Son un montón de conceptos y tókens que no puedo explicar en una reseña porque sería interminable pero lo que sí que puedo hacer es explicar el sistema de combate. Cada héroe, en función de su nivel de voluntad, y aquí es donde entra el que gastes puntos de voluntad o no para tener más horas durante el día, tirará tantos dados como le indique su hoja de personaje y de entre todos los dados se quedará con el valor más alto de uno de ellos para sumarlo a su fuerza. A continuación otro jugador tirará por el enemigo y hará lo propio con la excepción de que si saca un doble se sumará, es decir que si saca dos cuatros habrá obtenido con los dados un ocho a sumar a su fuerza. Tras esto se compararán resultados y la diferencia serán los puntos de daño que se comerá el que pierda. Nuestra voluntad también son nuestros puntos de daño y si llegamos a cero perderemos un nivel de fortaleza pero seguiremos jugando con tres puntos de voluntad, así que como verás, la voluntad es el pilar básico para manejarnos y buscar el equilibrio.

Es importante decir que los monstruos nunca atacan, ellos tienen una tarea predefinida, somos nosotros los que decidimos a cuál atacar y cuando en función de su movimiento, la casilla en la que se encuentren, etc… Una última cosa sobre el combate, siendo un juego cooperativo, y es que se puede combatir en grupo ¡todos a por ese trol! Simplemente lo que se hace es que se suman los resultados de los personajes para obtener un mayor valor y derrotar antes a un enemigo y repartirse la recompensa entre todos.

Conclusión

Una caja bien llena de componentes.

Esta expansión nos permite terminar toda la aventura que comenzamos en la primera caja, no obstante, al ser autojugable, podemos descubrir el juego o jugar con quien no haya jugado antes. Es un juego divertido a la par que difícil, muy rolero, temático e inmersivo, mola mucho ir leyendo las cartas como si jugaras al rol, planear las estrategias entre todos, mejorar a los personajes, aunque no mola tanto ver que no derrotas a un monstruo y tienes que recurrir a esa hora extra que te hará perder dos puntos de vida.

Creo que es un juego apto para jugones y no jugones, personalmente creo que funciona mejor a tres pero tanto a cuatro como a dos sigue siendo jugable. Como tiene tantas aventuras, y opciones de mejorar la forma de resolver cada una, es muy rejugable. Me gusta que la caja venga tan llena de componentes y tan cuidados, aunque claro, por consiguiente necesita de una buena mesa para su despliegue, además cabe destacar que cada héroe tiene versión masculina y femenina para poder elegir lo que más te mole.

Así que, Leyendas de Andor: La última esperanza, me parece un buen juego, un gran colofón a la aventura y sin duda que lo jugaré muchas veces porque a todos los amigos de mi grupo les encantó y les dejó con ganas de más aventuras. Por cierto, era la primera vez que jugaban aunque yo ya había jugado al primero en su totalidad.

Pedazo despliegue, prepara una buena mesa…

CHeMiCaL, el Cavernícola
Sígueme

CHeMiCaL, el Cavernícola

Entré en una caverna y viajé en el tiempo. Viviendo en varias eras como un friki.
CHeMiCaL, el Cavernícola
Sígueme

Etiquetas: , , , ,

Deja un comentario

About CHeMiCaL, el Cavernícola

Entré en una caverna y viajé en el tiempo. Viviendo en varias eras como un friki.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies